Cuando la terapia no es suficiente: confiar en D.ios más allá de la ayuda humana
Shalom, hermosa mujer, y bienvenida a mi blog. 🌸
Soy Paula, una servidora de D.ios, y en este artículo quiero compartir contigo un tema que últimamente hace mucho ruido en mi corazón y en mi mente: la confianza excesiva que ponemos en el ser humano para dejarnos guiar y ayudar.
Siempre he defendido que ir a terapia —psicológica, psiquiátrica, coaching, grupos de apoyo— puede ser un buen primer paso cuando lo necesitamos. Pero también veo, cada vez más, cómo muchas personas se vuelven dependientes de las terapias, y eso es algo que observo con frecuencia en mi entorno.
Por eso hoy quiero compartir contigo un pequeño estudio bíblico y una reflexión muy personal sobre este tema.
🚨 ATENCIÓN 🚨
Antes de seguir leyendo —si decides invertir tu tiempo aquí conmigo, lo cual será un honor para mí— quiero recordarte que todo lo que comparto es lo que voy aprendiendo desde un enfoque judío mesiánico.
No soy teóloga ni experta; solo soy una mujer que ha entregado su corazón a Hashem, de manera auténtica y sincera. 💙
Amo estudiar Su Palabra, conocerlo más y, en este espacio, crecer juntas cada día. 🌿
Y ahora sí…
sigamos. 🙌
Hoy en día está completamente normalizado ir a terapia y recomendar terapia cuando andamos perdidas, confundidas o tomando decisiones que nos dañan a nosotras y a quienes nos rodean.
Y quiero ser muy clara:
👉 nunca está de más buscar una opinión imparcial de un psicólogo, psiquiatra o coach para salir más rápido de un momento difícil.
Lo que sí me sorprende es el número de personas —hombres y mujeres, de todas las edades— que llevan años siendo “clientas frecuentes” de terapias, sin ver una transformación real y profunda.
Antes, lo confieso, quizá hubiera juzgado.
Hoy, estudiando La Palabra, entendí algo esencial:
El único que puede llenar nuestros vacíos es Yeshúa.
Nunca pensé que escribiría esto… pero hoy lo digo con total honestidad, porque lo estoy viviendo.
Si no eres creyente —o eres creyente solo “cuando conviene” (sí, todas hemos pasado por ahí 😅)— y estás atravesando una crisis, el primer consejo que te daría es acercarte a D.ios.
Lo sé: nos encantan los resultados rápidos, sin esfuerzo.
Por eso buscamos caminos de satisfacción inmediata (y no siempre parecen malos).
Pero transformarnos desde el interior requiere tiempo, verdad y rendición.
Vivimos saturadas de distractores:
tecnológicos, humanos, espirituales, laborales…
Todo eso nos aleja de Adonai mientras nos hace sentir la estrella absoluta de nuestra propia vida.
Y sí, existe un efecto placebo: parece que hay luz, claridad, poder personal.
Pero tarde o temprano —te lo digo por experiencia— esa luz te devuelve a tu sombra, y a veces con más fuerza.
La filosofía del “YO” termina llevándonos a dos extremos:
o creemos que no necesitamos a nadie,
o creemos que somos superiores.
Ambos caminos conducen a la soledad… y a un ego inflado que no sana.
En el pasado, yo misma me formé como coach en salud integrativa (holística) porque deseaba ayudar de verdad a los demás.
Y como coach entendí que mi rol era escuchar y devolver la responsabilidad a mis clientes.
Pero hoy tengo algo muy claro:
Nuestra confianza y nuestra dependencia no están en nuestras propias fuerzas, sino en las de D.ios.
Hashem es el único que puede sanar el corazón desde la raíz.
Así que sí:
✔️ busca ayuda para salir de un bache
❌ pero si el bache se vuelve cada vez más profundo
❌ si genera dependencia
❌ si nunca termina de resolverse
entonces es momento de cambiar de estrategia y hacernos las preguntas correctas.
Y sí… ese cambio requiere responsabilidad personal.
Desde siempre he intentado vivir de forma consciente —como decimos en México, “no doy paso sin huarache”— y durante décadas eso me funcionó. Llegué lejos.
Pero llegó un punto en el que las respuestas profundas solo las encontré en D.ios.
Puedes ser fuerte.
Puedes ser inteligente emocionalmente.
Puedes aprender mil herramientas.
Puedes evolucionar, estudiar, crear, resolver, avanzar…
Pero tarde o temprano vas a necesitar a D.ios.
Si hoy sientes que haces todo lo posible y aun así estás cansada, sola, desconectada…
Si la paz solo llega cuando te alejas de todo…
⚠️ Spoiler alert:
es muy posible que D.ios te esté llamando.
Cada una tiene su camino, pero todos los caminos conducen a uno de dos destinos:
el bien (D.ios)
o el adversario.
La guerra siempre ha sido, es y será espiritual.
Hermosa mujer, cuídate.
Y que cada día tus ojos espirituales se abran un poco más para comprender este sistema… y acercarte al Eterno.
🌿 Gracias por tu tiempo — de verdad, gracias
Si llegaste hasta aquí, eso ya es un regalo.
Este blog ha llegado a ti con ayuda de D.ios, y para mí eso es un milagro.
Deja que Yeshúa, la Palabra viva, te guíe a toda verdad. 💖
Gracias por caminar conmigo.
💬 ¿Seguimos juntas?
Si algo en este artículo resonó en tu corazón, no lo ignores.
💬 Comenta este artículo si necesitas apoyo, tienes dudas o quieres empezar a estudiar la Biblia conmigo.
💌 Suscríbete a mi newsletter y caminemos juntas en este viaje de redención, descubriendo la belleza de la Palabra de Adonai y cómo Yeshúa HaMashíaj transforma nuestras vidas día a día.
🔄 Comparte este artículo con otra mujer que necesite recordar que no hay error tan grande ni oscuridad tan profunda que el amor de Yeshúa no pueda redimir.
Que Hashem te bendiga. ✨
Con amor y gratitud,
Paula — Servidora de Yeshúa… y tuya. 🌿
“¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría.”